jueves, 13 de febrero de 2014

SALVEMOS EL MUNDO







 

                                        SALVEMOS EL MUNDO

                  LEGIONES DEL MALVADOS GOBIERNAN LA TIERRA

Completamente convencido de que los lectores saben que no es fácil ni sensato sacar conclusiones definitivas de lo que en su origen eran los paises, lo que fueron después, lo que son realmente ahora, ni lo que serán en un futuro. Por ello, me voy a permitir suponer que, además de otros elementos, el binomio tiempo-espacio es de vital importancia,   especialmente cuando se trata de hacer un análisis que,  por derecho y sentido común corresponde a los lectores que  lo consideren oportuno. Servidor se limita a conocers minuciosamente cada caso   procurando llegar a conclusiones ajustadas, sin dañar la imagen y personalidad de cada uno de los pueblos estudiados con todas sus peculiaridades, especialmente su  idiosincrasia.

Como la voluntad es enorma y la voluntad es infinita, he de caminar con sumo cuidado y respeto inmaculado a sus creencias religiosas de todo tipo, porque lo importante de las personas es su bondad, compromiso con las normas internacionales y con sus semejantes, con los que han de convivir en paz, colaboración y absoluto respeto. Veremos, sus aciertos, sus errores y la mano tendida para todos, de manera especial para los más necesitados, al margen de las diferencias existentes entre las partes. Incluso,   para evaluar lo que los hombres hicieron a lo largo de la historia de los pueblos de la Tierra, hemos de tener presente las dificultades históricas puntuales a las que tuvieron que hacer frente, que en más de un caso pudieron ser determinantes a la hora sacar adelante ualquier programa  puesto en marcha.

En ocasiones, después de reparar todas las barbaridades cometidas por la barbarie  de algunos pueblos como las ordas de Atila, Tamerlan, Jengis kan y los "Hombres del Mar", que en su locura de quemar todo a su paso después de eliminar cualquier resquicio de vida. Y en su afan o necesidad de avanzar y avanzar hacia adelante, se encontraron en la costa mediterránea,  subieron  a  las naves allí fondeadas, se hicieron a la mar y dominaron media Oriente. La odisea fue de tales proporciones que enfrentados al podero imperio egipcio, se conformaron con un empate y ellos continuaron su camino, sin saber seguramente cuál era su próximo destino. 

La historia dice que aquellos pueblos invadidos, perdida toda esperanza de progresar y organizarse hubieron de sobrevivir y soportar todas las miserias y todo el dolor que los malvados provocan en la sociedad. Un sólo reproche a estos pueblos arrasados y prácticamente aniquilados, no cabe ni un sólo reproche, porque en casi todos los casos por aquel entonces esos territorios, también tuvieron que   solucionar problemas territoriales de vecindad, y, lamentablemente, de un ejército respetable, así como algo de donde echar mano,  a parta de no ser debidamente considerado,  si no se dispone de una administración debidamente organizada,  riquezas naturales  como un recurso de primer orden,  malamente se pueden hacer maravillas, porque los milagros es harina de otro costal. Todo lo anteriormente expuesto, que es bastante, no es óbice para sopesar prudentemente, pero en toda su dimensión,  hasta dónde  los gobiernos que cronológicamente desempeñaron ius funciones a lo largo de los años fueron todo lo ejemplares que se les supone.

 

 

 

 

 

Después de analizar la realidad de la mayor parte de los países de los que hablamos, que darán vida a esta futura obra literaria, me permitó esta reflexión, sin pretensión alguna que sería absurdo, salvo tomarme un descanso, he de decirles que admitiendo los hechos descriptos, también he podido observar casos contrapuestos que sin desconocerlos, una vez más he vuelto a indignarme por el papel miserable e indigno de algunos malvados que llevan al poder y si les dan tiempo no dejan nada en pie. Y, claro, tienes que tragar mucha saliva porque son muchos los  países emergentes  que con muy poca riqueza natural en su territorio,  lograron considerables avances económicos y sociales en pro de sus ciudadaos,  que ya nos gustaria ver en otros  países con grandes reservas de petróleo, oro, plata, cobre, etc. donde la pobreza más extrema en elgunas cosas sobrepasa el ochenta por ciento.

Y  es así, porque después de todo lo expuestos ya podemos extraer algunas conclusiones e intentar la forma de modificar muchos hábitos propios del mismo Satanás.,  no  digamos ya modificar las malas praxis de la Administración del Estado, aunque ello no quiera decir que sea fácil ni se vaya conseguir con  un acto de fe. Y la cuestión y motivo de este manifiesto está aquí abierto a quienes quieran leerlo, porque estoy tan  convencido como decepcionado por el descaro y la desvergüenza de la mayor parte de los gobiernos del mundo, cabalgando  como el caballo de Atila, imponiéndonos el “ordeno, mando y hago saber” y privándonos de nuestros derechos más elementales.

 Estos sujetos sospechosos, de comportamientos endemoniados,  incapaces de hacer bien alguna cosa, se  amparan  en la razón de la fuerza y no en la fuerza de la razón, con prácticas injustas y una  falta de respeto que van más allá de la obscenidad. Servidor tuvo la desgracia de soportar las vilezas de un presidente de gobierno que le dijeron que había que terminar con la pobreza y el animal de bellota terminó con los pobres. Y volviendo al asunto, siguiendo el hilo del ovillo    nos encontramos con el dinero de las arcas del Estado como sujeto codiciado que los nuevos seudopolíticos en su avaricia enfermiza por apoderarse del dinero ajeno.

Y como ese dinero es fruto del trabajo honesto del mundo laboral productivo, que no están exentes de impuestos, que  cumplen escrupulosamente con el sagrado deber de pagar a la hacienda pública,  y casi a diario se enteran a través de los medios de comunicación que sumas fabulosas de dinero en “B” son enviadas  a paraísos fiscales utilizando tramas al  servicio de algunos políticos,  mientras los pueblo malviven en la pobreza más absoluta.

 Y de pronto, un buen dia,  sabemos que los enfermos no son debidamente atendidos en los centros sanitarios públicos, porque como no hay dinero, ni medicamentos, los hospitales cierran algunas plantas  o trabajan a media jornada como si se tratara de un taller de bicicletas. Precisamente  este invierno se están produciendo un alarmante numero de fallecimientos por gripe. Es tan simple como que los infectados  acuden a los hospitales para recibir  tratamiento. A los pocos días se mueren y de inmediato en esos  medios de comunicación al servicio del gobierno, creyendo que somos imbéciles,  se obstinan en decir  que no  murieron de lo que murieron, que murieron por otra cosa.  Es la primera vez en mi larga vida, que miles de personas infectadas de gripe ingresan en los centros sanitarios públicos  para ser tratados,  se mueres a los pocos días u horas,  y ellos, frívolos y traidores,  nos dicen con un desahogo de elefante que todos llegaron con gripe, pero   todos murieron de otra cosa. Hasta ahí podíamos llegar.


                                            
 

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