jueves, 6 de febrero de 2014

Injusticias,maldades y vanidades.


 

                          MI MANIFIESTO POR ENCIMA Y DE PRISA

      LOS ANÁLISIS Y CONCLUSIONES CORRESPONDEN  A LOS LECTORES

Como  este trabajo que no tiene un hilo conductor específico, que solamente se prende encontrar las causas y los posibles remedios para salvarnos de tantas injusticias que tenemos que soportar,  de tanta vanidad, de tantas injusticias, de tanta  estupidez y de tanta torpeza del ser humano a su paso por  este mundo, y que en su casi imperceptible lapsus de vida, caminan con una  insensibilidad casi inhumana,  produciendo en su misma especie de la que forma parte todo el daño de que se puede ser capaz, yo quiero pasar de puntillas con un simple manifiesto, con el deseo expreso de    que todos los lectores que lo estimen conveniente hagan su propio análisis y las conclusiones puntuales en aspectos nucleares verdaderamente relevantes.

Viajando por una infinidad de países como podrán ver y conocer,  se sorprenderán  más de una vez  de las contradicciones más absurdas e innecesarias,  se mire como se quiera, pero que con meridiana claridad se pueden cualificar, cuantificar y certificar si así se desea.

Comprobarán como, casi con carácter general,  en los países más ricos malviven los ciudadanos más pobres,  en porcentajes que incluso podrían superar el 80 ò 90 por ciento. Omitiendo, porque los lectores ya lo saben, un alto número de sicarios y gente próxima a los endemoniados que, como es obvio, viven del erario público y les tienen generosamente remunerados defendiendo sus intereses sin aportar ni un solo euro a las arcas del Estado.

En los países más desarrollados tecnológicamente, aunque también  soportar  gravámenes abusivos e impuestos insoportables,  todavía  sobrevive a esas tasas y al  latrocinio galopante, pero, lamentablemente,  estas clases medias que podían servir de ejemplo y servir de cópula entre ricos muy ricos, y pobres muy pobres, se inclinaron por la vida fácil, que yo diría golfa, abandonando aquellos valores humanos que heredaron de sus progenitores que lo llevaron honor y les permitió ser pobres o muy pobres, incluso ricos, pero les permitió vivir con la cabeza levantada, recordando que: “la conciencia es a la vez testigo, fiscal y juez”.

Espero que no les sorprenda mi reiteración, al referirme a cada uno de los países que irán pasando uno tras de otro, y convendrán conmigo que  el mundo es tan hermoso que no puedo menos de ir cantando las bellezas que encierran todos estos pueblos, que a pesar de los aspectos más sombríos y desagradables producidos por la mano perversa del hombre, de ninguna manera puede restarle belleza a estos encantadores países, así como a las personas de a pie que los habitan, porque el pueblo llano, salvando las excepciones de rigor, no tiene ni culpa, ni participa personalmente, en todas cuantas atrocidades cometen los malvados que los oprimen y arruinan.  (No tengo tiempo para repasar).Perdón-    

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