MI
MANIFIESTO POR ENCIMA Y DE PRISA
LOS
ANÁLISIS Y CONCLUSIONES CORRESPONDEN A
LOS LECTORES
Como este trabajo que no tiene un hilo conductor específico,
que solamente se prende encontrar las causas y los posibles remedios para
salvarnos de tantas injusticias que tenemos que soportar, de tanta vanidad, de tantas injusticias, de
tanta estupidez y de tanta torpeza del
ser humano a su paso por este mundo, y
que en su casi imperceptible lapsus de vida, caminan con una insensibilidad casi inhumana, produciendo en su misma especie de la que
forma parte todo el daño de que se puede ser capaz, yo quiero pasar de
puntillas con un simple manifiesto, con el deseo expreso de que todos los lectores que lo estimen
conveniente hagan su propio análisis y las conclusiones puntuales en aspectos
nucleares verdaderamente relevantes.
Viajando por una infinidad
de países como podrán ver y conocer, se
sorprenderán más de una vez de las contradicciones más absurdas e
innecesarias, se mire como se quiera,
pero que con meridiana claridad se pueden cualificar, cuantificar y certificar
si así se desea.
Comprobarán como, casi con
carácter general, en los países más
ricos malviven los ciudadanos más pobres, en porcentajes que incluso podrían superar el
80 ò 90 por ciento. Omitiendo, porque los lectores ya lo saben, un alto número
de sicarios y gente próxima a los endemoniados que, como es obvio, viven del
erario público y les tienen generosamente remunerados defendiendo sus intereses
sin aportar ni un solo euro a las arcas del Estado.
En los países más desarrollados
tecnológicamente, aunque también soportar gravámenes abusivos e impuestos insoportables,
todavía sobrevive a esas tasas y al latrocinio galopante, pero, lamentablemente, estas clases medias que podían servir de
ejemplo y servir de cópula entre ricos muy ricos, y pobres muy pobres, se
inclinaron por la vida fácil, que yo diría golfa, abandonando aquellos valores
humanos que heredaron de sus progenitores que lo llevaron honor y les permitió
ser pobres o muy pobres, incluso ricos, pero les permitió vivir con la cabeza
levantada, recordando que: “la conciencia es a la vez testigo, fiscal y juez”.
Espero que no les
sorprenda mi reiteración, al referirme a cada uno de los países que irán pasando
uno tras de otro, y convendrán conmigo que el mundo es tan hermoso que no puedo menos de
ir cantando las bellezas que encierran todos estos pueblos, que a pesar de los
aspectos más sombríos y desagradables producidos por la mano perversa del
hombre, de ninguna manera puede restarle belleza a estos encantadores países,
así como a las personas de a pie que los habitan, porque el pueblo llano,
salvando las excepciones de rigor, no tiene ni culpa, ni participa
personalmente, en todas cuantas atrocidades cometen los malvados que los oprimen
y arruinan. (No tengo tiempo para
repasar).Perdón-
No hay comentarios:
Publicar un comentario