sábado, 8 de febrero de 2014

MI MANIFIESTO (CINA)


 

                                               MI MANIFIESTO

Manifestarse de forma personal de lo que un pueblo, cualesquiera que fuesa su historia, su extensión territorial, su Denso de población, sus guerras, sus catástrofes naturales padecidas, etc., es una actitud valiente y, seguramente, obligada por una serie de circunstancias que así lo requieren, como ocurre en el caso que nos ocupa.

En cuanto a lo que el pueblo chino pudo hacer o no hacer en determinados momentos de su historia, tampoco resulta cómodo ni arriesgado.,  no  obstante, con buena voluntad y sobrevolando todo su recorrido desde sus orígenes hasta la actualidad, aunque se encuentran momentos oscuros,  también se ven luces que nos permiten sacar conclusiones. Es evidente que aun manteniendo  la verdad en el sentido más amplio del término, hemos de ser flexibles y tolerantes a la hora de emitir un juicio al hablar de lo que era, de lo que pudo ser y de lo que es en la actualmente.

Si hablamos de economía, en un pueblo geográficamente tan inmenso difícil de cubrir por parte de la administración central,  podríamos encontrarnos con un tema prácticamente inagotable, porque entrarían a estudio las riquezas naturales del territorio nacional: petróleo, oro, plata, cobre, hierro, diamantes, etc. La climatología, los gobierno y su manera de administrar el imperio. Y como no se trata de adivinar para hacerlo bonito,  una de las elementos de juicio que pueden servir de hilo conductor está en lo que eran y tenían otros pueblos, cómo fueron gobernados, el nivel cultural y creativo de sus ciudadanos, las relaciones con los  países  vecinos, las religiones y su influencia paralizante que en ocasiones quedaron  condenados a la opresión y miserias ya superadas. El que suscribe es cristiano y creo en el Creador, pero ¡cuidado! Con ir más allá.

En resumen, porque es un tema inagotable,  y omitiendo  muchos otros elementos de juicio que por  ser de conocimiento general de todos los lectores, no es necesario mencionar, creo que lo recomendable es movernos libremente dentro de un contexto concreto y trabajando con unos parámetros razonablemente correctos, vamos, yo y mi conciencia, emitir un manifiesto inconsistente, pero cargado de buenas  intenciones.

China, que sufrió salvajes invasiones de los pueblos vecinos del norte, incluidos los  mongoles, que llegaron a reinar, se vio en la necesidad de construir la Gran Muralla para evitar desaparecer a manos de esos pueblos bárbaros increíblemente belicosos que allá por donde pasaban no crecía la hierba. Pues China, una de las civilizaciones más antiguas del mundo que afortunadamente no desapareció como otros grandes imperios de la antigüedad, supo hacerse a si misma, superar regímenes manifiestamente mejorables y sacar adelante  a esa inmensa población disciplinada y laboriosa que, actualmente defiende decidida el bienestar social logrado con muchos trabajos y privaciones, hoy camina con paso firme  hacia un futuro económico incuestionable. Y, antes de finalizar, he de manifestar contundentemente, porque sería injusto silenciarlo, que:  los hombres no podemos estar privados de las más elementales derechos a ser libres.  Los gobiernos tienen que legislar sabia y prudentemente, y hacer cumplir las leyes. Pero los hombres  han de ser libres a la hora de determinar cómo quieren vivir siempre, claro está, dentro del imperio de la Ley.

                   -MI MÁS CORDIAL FELICITACIÓN A ESTE GRAN PUEBLO-  

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