sábado, 5 de abril de 2014

LAS SIRENITAS Y ANDERSEN


                              LAS SIRENITAS Y ANDERSEN

Tengo que señalar que no me sorprendería  que la sirenita que con tanta sabiduría, ingenio y creatividad nos ilusionó  Hans Cristian Andersen , tuviera esa vena aventurera que la llevara a conocer mundo, y que  en un impulso propio de los grades conquistadores,  abandonara las costas que bañan la  península de Jutlandia  para viajar  hasta el  acogedor pueblo de San Cibrao, localizado en el litoral Cantábrico de la Mariña Lucense  (España). para establecerse en esta bendita tierra de grandes pescadores.

Y es  que estamos hablando nada menos que de  la sirenita que aquel  fabuloso personaje danés de la literatura,  creador de maravillosos sueños,  nos contó en cierta ocasión que  en el fondo más azul de los océanos en el que habia un lujoso palacio, vivia  el Rey del mar , un viejo y sabio tritón de  abundante barba blanca, y que junto a él, en esta espléndida mansión de coral multicolor y cocnchas preciosas,  vivian  sus hijas, cinco bellísimas sirenas.                               

La Sirenita más joven, además de la más bella de todas, poseía una voz extraordinaria  que,  curiosamente,  era otra de las cualidades más destacadas de la dama de Os Farallons, que no pasó desapercibida por los pescadores que a la salida del puerto y al regreso de sus faenas de pesca,  pasaban con sus embarcaciones por las inmediaciones del islote Sombriza, santuario de la bella dama de estos  mares. Dice Andersen que su joven sirenita se acompañaba del arpa, y los peces acudían de todas partes para escucharla al tiempo que bailaban entre las algas de colores. y nos cuenta que las conchas se abrían mostrando sus perlas, y que  las  medusas al escucharla  dejaban de flotar. Ella  pasaba gran parte del día cantando en su islote dorado y gustaba de  dirigía la vista buscando  la  débil luz del sol del atardecer  que a duras penas se filtraba a través de las hermosas nubes pintadas de rojo carmín.