miércoles, 12 de junio de 2013

Las Pensiones de la Seguridad Social  en manos de desalmados 

Sin entrar en cuestiones del permanente  latrocinio  como práctica habitual de un amplio sector de nuestros  políticos, banqueros y otros colectivos anexos al poder, tenemos que pensar que es llegado el momento de decir basta y tomar el control que nos asiste conforme a nuestra Constitución, menospreciada, desprestigiada y, últimamente sometida a recortes propios de países tercermundistas por algunos personajillos  que ocupan altos cargos, que por su absoluta incapacidad para resolver los problemas, parece ser que están asesorados por gente de su mismo nivel, porque sinceramente, ni así son capaces de parar esta caída en vertical que tienen a la población en el caos más absoluto.
Y para mayor estamos soportando el silencio cómplice de estos desvergonzados ante el despilfarro y las amenazas que nos llegan desde algunas zonas de nuestro territorio nacional acusándonos de hechos inventados para vender un futuro que con ellos nunca llegaría a buen puerto. Incluso intenta oscurecer la gloria de esta querida España donde no se ponía el sol,  utilizando un lenguaje soez, que es fiel reflejo de su escasa capacidad intelectual. Claro que estos sujetos todavía se creen que el estar en posesión de un título universitario les concede una aureola de cultura.

Y, es realmente para indignarse porque,  cuando nos habíamos liberado del perturbado mental  que dijo no saber realmente lo que era España, y para desgracia de todos los españoles  nos encontramos con un sujeto que equivoco la profesión y, en la primera oportunidad que  le ofreció don José maría Aznar, en  aquellos dos años que llevó las riendas del gobierno  como heredero dinástico de  un gran presidente que no quiso seguir gobernando indefinidamente,   oscureció la meritoria labor de su predecesor dejando en ese escaso periodo de tiempo las tasas del paro  en cuotas sorprendentemente superiores,  como consecuencia de su manifiesta incapacidad para desempeñar el cargo.
Y es que, más allá de  fumar unos puros sentado en esos palcos mal llamados de honor,  enredado en su vanidad  a la diestra de  algunos presidentes de  equipos de fútbol,  que no pagan  las cuotas correspondientes de la  Seguridad Social,  creyendo que está en el Coliseo de Roma viendo como mueren los cristianos,  o mal contando chistes en el Congreso de los diputados, como sucedáneos infumables  de las respuestas que tendría que hacer valer ante las preguntas formuladas por los  parlamentarios allí presentes por mandato legal. 
Por estas y un sinfín de causas , quiero hacer llegar  mi más profundo malestar por la forma y manera de estos  gobernantes de incapacidad manifiesta, balanceándose en la cúspide de la ignorancia, arrogantes y cínicos,   dependientes   de las opiniones de otros que casi siempre y, especialmente   en este caso concreto,  no tienen la menor ide de lo que hablan ni del tema en cuestión porque ya les conocemos y como por sus obras los conoceréis, no es necesario empujarles con una cascada de calificativos merecidísimos, porque todos sabemos que se caen por su propia ignorante y prepotencia, pero nos están  arrastrando con ellos al abismo.

La cuestión de las pensiones, que es caso que nos ocupa en este momento,  que  la gran mayoría de los lectores y ciudadanos no conocen su configuración  desde el  principio de su aplicación,   que  incluso aquellos  que manejan  el tema pueden pensar  que se trata de un tema sencillo que se puede colocar en cualquier ventana  esperando que el tiempo lo arregla todo, cuando en realidad los sueldos de todos los trabajadores del mundo nunca llegaron a fin de mes a pesar de  muchas privaciones y sacrificios,  y a  pesar  de luchar  denodadamente para  no  perder más poder adquisitivo, defendiendo nuestros derechos en  correspondencia con  las reiteradas demostraciones de unas  capacidades  profesionales de un  alto nivel  nunca superado,  y pocas veces alcanzado,  por nuestros mandos de grado superiore que, que si en un pasado reciente se creían intocables, actualmente  ya empiezan a ser suplantados por los "listillos" y su poder adquisitivo ya está en entredicho.   
Y que nadie piense, porque sería un error , que nuestros trabajadores  llegaron allí sin antes  superar duras  oposiciones  que después tuvieron que  completar  con un largo período de aprendizaje de altísimo nivel y disciplina.  Ello es motivo suficiente para  defender la dignidad   de estos  profesionales   altamente cualificado,  para  que cualquier otra persona que conozca este mundo de la gran empresa,   pueden  decir puede atestiguar con suficientes elementos de juicio que  los profesionales   de los que les estoy hablando, superan con mucho dentro  de una  empresa  a cualquier otra persona incluso doctorada.

Y es que frecuentemente salen a la luz noticias y comentarios relativos a los salarios de los trabajadores como pretendiendo decir que son unos pobres hombres a los que se les paga por caridad.  Este no un tema baladí, porque necesitaría de una seria  reflexión ajustadas a razón, pero no puedo cerrar este tema que sale en directo para ir fijándolo en el texto conforme sale del cerebro,  sin recordar a estos osados ignorantes en la materia,  que va siendo hora de que se enteren  de que si no fuera por  la clase obrera en su conjunto,  me quedaría satisfecho si alguno  de esos "valientes" nos  explica de qué y cómo   íbamos a vivir en el mundo de no ser por la inversión productiva. Y así podríamos extendernos en este  tema inagotable, pero antes de cerrar quiero recordarles que a poco que nos fijemos,   cada día es más frecuente  ver a varios arquitectos y aparejadores viendo como  uno o dos  albañiles levantan una decena de viviendas,  cuando todos convergemos en la idea de que  no es posible, ni rentable que para estos menesteres  la plantilla esté integrada por cinco arquitectos y un  albañil.
 Estoy convencido, porque la sociedad cada día que pasa se entorpece irremisiblemente, pero quiero pensar que los trabajadores son la base de la prosperidad  de toda la riqueza de las    empresas y de nuestros empresarios  -a los que defiendo lo mismo que a los trabajadores- . Son al fin los que hacen  posible el bienestar económico y social. 

Este tipo de comportamientos desleales se sucedieron a lo largo de siglos y años, hasta que un buen día  un  colectivos de trabajadores  “hasta aquí hemos llegado”  y  un 1º de mayo del 1886  ocuparon  las calles de Chicago, reivindicando como primera medida  la jornada laboral de 8 horas.  Aquella gesta valiente y razonable costó varias vidas y suicidios, a posteriori, desde aquel lejano día se viene celebrando como  Día Internacional de los Trabajadores que,  en definitiva,  es la fiesta por antonomasia del movimiento obrero  mundial.

Los sueldos, que inexplicablemente nunca fueron justos, es un tema que  sería muy largo de explicar,  se fueron estableciendo por  categorías   y, a la vez  también se tuvieron en cuestan cuestiones como la capacidad  real de cada empresa para comprometerse a un determinado salario dependiente de los beneficios obtenidos. Otras por su macro dimensión optaron por otras fórmulas,  especialmente convenios llamados colectivos.

Como nuestra patria estuvo sometida a una seria de circunstancias provocadas por colectivos influenciados por aquellos que incapaces de tener ideas propias sufrió una serie de convulsiones internas innecesarias, llegó un momento en el que se acordó que necesitábamos de un sistema de sanidad pública que, como siempre, el coste había de recaer sobre los salarios de los trabajadores. En realidad l era un clamor que no podía esperar, y así se hizo, todos estuvieron de acuerdo en que una gran masa social estaba condenada a morir por falta de recursos, se alcanzó un gran  acuerdo satisfactoria satisfactorio para todos, pero que la cobertura económica cabalgaría por encima de los asalariados.

Las pensiones también van por ahí, ya que los sueldos de los trabajadores fueron y son los que se adelgazan para que todo esto sea posible. Y, aun así, todavía quieren llegar más lejos y pretenden que todos los derechos laborales cedidos en pro de estas cuestiones sociales de fuerza mayor,  las perdamos y  también perdamos esa parte de nuestro dinero cedido expresamente  para ello, lo cual  hemos tenido que vivir con medio salario que nunca llegó a fin de mes a pesar de las privaciones padecidas, para  enriquecimiento y disfrute de ciertas colectivos ´de parásitos próximos  al poder, al que lamentablemente  estamos sometidos los asalariados de una nación soberana llamada España. 
Sé que este articulo es mejorable, pero es el trabajo de diez minutos pensado y fijado. 
Un cordial saludo a todos los trabajadores y a todos los empresarios.