LA
ÚNICA SOLUCIÓN SOMOS NOSOTROS
Este trabajo surge
como consecuencia de una serie de irregularidades políticas apoyadas jurídicamente,
que el que suscribe, aunque escasamente
legitimado en cuestiones de jurisprudencia, cree que , además de injustas, son improcedentes,
irrespetuosas y, a todas luces, obscenas,
que, por principios éticos y morales, no
pueden quedar silenciadas y minimizadas por la habitual perversión del lenguaje utilizado
con tanta facilidad, desahogo y desvergüenza
de estos malvados.
Como considero que los
lectores, de forma individual o colectiva han de formar su opinión en cuanto a al
desarrollo económico y social de cada país, entendiendo que la labor de las
autoridades de cada país en cuanto a los resultados de su gestión, analizando el grado de bienestar social de los ciudadanos
administrados, conforme a la forma de administrar legal y jurídicamente las
riquezas naturales de su país, así como al potencial humano que, en muchos
casos es ejemplar, en el cual todos los
ciudadanos tienen los mismos derechos y obligaciones sin distinción alguna.
A lo largo de la
lectura, me permit hacer algunos
comentarios cuando las actuaciones de los gobernantes se balancean en la cúspide
de la ignorancia y la manifiesta manipulación encubierta de estos acólitos que
gustan de servirse del ordeno, mando y
hago saber, ocasionando el caos, la
miseria y la indefensión de aquellos ciudadanos abandonados por ellos, mientras otros colectivos gozan de privilegios
inmerecidos, especialmente por el hecho de
apoyar o silenciar las irregularidades de estos sujetos que tienen la mala
costumbre de abusar de los ciudadanos más decentes, disciplinados y
responsables de sus obligaciones, aun cuando se ven privados de sus derechos.
Para que los
lectores dispongan de los elementos de juicio para su análisis personal, como
estamos hablando de pueblos del mundo, con la responsabilidad que ello conlleva, es imprescindible aportar
un mínimo de datos de cada pueblo para establecer el origen, la estabilidad
mínima que se ha de procurar para que las personas dispongan de un mínimo de
posibilidades para satisfacer su quehacer diario imprescindible, la evolución
cultural, social, económico y de futuro, así como la seguridad de que sus
administradores son personas de bien merecedoras de esa confianza que se les
supone.
Es un tema o complicado
porque actualmente las cosas rompieron
todas las líneas rojas, pero, como todos nosotros hemos de alertar y
defendernos de la alarmante situación, tenemos
el deber ético y moral de romper las
limitaciones impuestas motu proprio por los opresores y, sin ninguna consideración,
poner fin estos endemoniados gobernantes, manifiestamente mejorables, para
enderezar el rumbo perverso de este
planeta que, de seguir así, puede
suponer el fin de la vida que se le supone a una civilización a la que ´primero
se le perdió el respeto, después sus derechos , más tarde sus necesidades y,
para mayor inri se le está privando de
sus derechos humanos.
Nota: Perdón por no repasar y corregir.
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