lunes, 20 de enero de 2014




                             LA ÚNICA SOLUCIÓN SOMOS NOSOTROS
Este trabajo surge como consecuencia de una serie de irregularidades políticas apoyadas jurídicamente, que el que suscribe, aunque  escasamente legitimado en cuestiones de jurisprudencia, cree que , además de injustas, son improcedentes, irrespetuosas y, a todas luces,  obscenas, que, por principios éticos y morales,  no pueden quedar silenciadas y minimizadas por  la habitual perversión del lenguaje utilizado con tanta facilidad, desahogo  y desvergüenza de estos malvados.  

Como considero que los lectores, de forma individual o colectiva han de formar su opinión en cuanto a al desarrollo económico y social de cada país, entendiendo que la labor de las autoridades de cada país en cuanto a los resultados de su gestión, analizando  el grado de bienestar social de los ciudadanos administrados, conforme a la forma de administrar legal y jurídicamente las riquezas naturales de su país, así como al potencial humano que, en muchos casos es ejemplar,  en el cual todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y obligaciones sin distinción  alguna.

A lo largo de la lectura, me  permit hacer algunos comentarios cuando las actuaciones de los gobernantes se balancean en la cúspide de la ignorancia y la manifiesta manipulación encubierta de estos acólitos que gustan de  servirse del ordeno, mando y hago saber,  ocasionando el caos, la miseria y la indefensión de aquellos ciudadanos abandonados por ellos,  mientras otros colectivos gozan de privilegios inmerecidos, especialmente por el hecho  de apoyar o silenciar las irregularidades de estos sujetos que tienen la mala costumbre de abusar de los ciudadanos más decentes, disciplinados y responsables de sus obligaciones, aun cuando se ven privados de sus derechos.

Para que los lectores dispongan de los elementos de juicio para su análisis personal, como estamos hablando de pueblos del mundo, con la responsabilidad  que ello conlleva, es imprescindible aportar un mínimo de datos de cada pueblo para establecer el origen, la estabilidad mínima que se ha de procurar para que las personas dispongan de un mínimo de posibilidades para satisfacer su quehacer diario imprescindible, la evolución cultural, social, económico y de futuro, así como la seguridad de que sus administradores son personas de bien merecedoras de esa confianza que se les supone.

Es un tema o complicado porque  actualmente las cosas rompieron todas las líneas rojas, pero, como todos nosotros hemos de alertar y defendernos  de la alarmante situación, tenemos el deber ético y moral de  romper las limitaciones impuestas motu proprio por los opresores y, sin ninguna consideración, poner fin estos endemoniados gobernantes, manifiestamente mejorables, para enderezar el  rumbo perverso de este planeta que,  de seguir así, puede suponer el fin de la vida que se le supone a una civilización a la que ´primero se le perdió el respeto, después sus derechos , más tarde sus necesidades y, para mayor inri  se le está privando de sus derechos  humanos.
 
Nota: Perdón por no repasar y corregir.

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